Francisco Ísmodes Mezzano - Ministro de Energía y Minas

Competitividad y sostenibilidad: Los pilares del avance del sector minero energético

En abril del año pasado, asumimos la responsabilidad de dirigir este ministerio que es clave para sostener el crecimiento económico y cerrar las brechas en servicios básicos, reducir la pobreza y generar bienestar a los peruanos. Luego de un año de gestión, es momento de hacer un balance y marcar la agenda a seguir. 
 
En primer lugar, la promoción de inversiones. Los inversionistas que deciden apostar por un país realizan un análisis que no se limita al potencial geológico o la infraestructura existente, sino también al marco jurídico, al clima social y a la estabilidad política, entre otros factores.

Una manera de medirnos en este aspecto es a través de la encuesta del Instituto Fraser, termómetro anual de la percepción de los inversores sobre estos factores. Fraser 2018 trajo buenas noticias al Perú situándonos en el puesto 14 de 83 jurisdicciones evaluadas, habiendo avanzado 5 posiciones en tan solo un año. En el 2017 estábamos en el puesto 19. Nuestro desafío es estar en el Top Ten de Fraser al 2021.

Un reflejo de esta mejora en la imagen de la minería peruana son los resultados del 2018: Generamos US$ 4,957 millones en inversiones versus los US$ 4,600 millones presupuestados (inicio de construcción de Quellaveco, Mina Justa, la Ampliación de Toromocho, etc.), lo que significó un incremento del 26% comparado al 2017. Para este año la proyección es de US$ 6,000 millones. El desafío al 2021 es dejar US$ 21,000 millones en inversiones comprometidas. Y como gobierno lo vamos a lograr.

El Perú tiene un inmenso potencial geológico: Sólo el 14.3% del territorio se encuentra concesionado a la minería y, solo en el 1.27% de ese espacio se realizan actividades de exploración y explotación minera. El mundo sabe que tenemos ese enorme potencial

¿Y eso lo saben y valoran los peruanos? Muchos pensaban que no; sin embargo, la última encuesta de Ipsos, nos indica que los peruanos están valorando más a nuestra minería: Para el 56% de peruanos, la minería es la actividad económica que más contribuye a la economía nacional. Todos los estratos económicos coinciden en que es el principal motor del país, a pesar de los problemas de conflictividad de toda actividad extractiva. 

Si hacemos un repaso de las inversiones en hidrocarburos, vemos que también tenemos avances. Se ha concretado una inversión de US$ 1,291 millones durante el 2018, y en el 2019 alcanzaremos los US$ 2,369 millones. Es un avance, pero nos falta más; por ello, conjuntamente con el MEF, estamos promoviendo el proyecto de nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos en el Congreso de la República, con el objetivo de reactivar la inversión en exploración en 18 nuevas cuencas, para descubrir nuevas reservas de petróleo y gas. Confiamos que el Congreso de la República priorizará la aprobación de esta importante ley.

Respecto al sector eléctrico, hoy contamos con un sistema eléctrico robusto, capaz de atender el crecimiento de la demanda energética de la población, de las empresas mineras y de la gran industria; sin embargo, debemos proyectarnos al futuro y seguir promoviendo nuevas inversiones en generación, transmisión y distribución para asegurar la sostenibilidad y confiabilidad del suministro eléctrico a futuro. En el 2019 esperamos US$ 534 millones de inversión provenientes, en su gran mayoría, de proyectos de transmisión. Asimismo, estamos reforzando este sistema para garantizar la atención oportuna de la demanda existente y futura de Piura y Tumbes. Un tema crucial será la promoción de las energías renovables.

Competitividad 


En este objetivo, hemos trabajado una serie de iniciativas, espacios y mecanismos para ser más competitivos a nivel mundial. En el 2018, creamos la Dirección de Promoción y Sostenibilidad Minera del MEM, para darle un mayor impulso a los proyectos mineros y realizar un oportuno acompañamiento a los mismos.       

Asimismo, implementamos la Mesa Ejecutiva Minero Energética, un mecanismo eficiente, que nos permite articular a las empresas y sus gremios con el Estado para promover de manera transparente mejoras normativas, agilizar trámites y potenciar la agenda relevante del sector. Los resultados son muy positivos, según lo indican los propios participantes. Estamos trabajando también en la Ventanilla Única Digital que agiliza trámites y permisos. Además, estamos por lanzar “Proyecta MINEM”, una herramienta tecnológica que facilitará el acceso a la información para los inversores y nos permitirá hacer un seguimiento más detallado del avance de cada uno de los proyectos. 

Todas estas acciones nos permiten promover que el potencial minero energético siga creciendo y traslade sus beneficios en productividad, innovación, tecnología, formalidad, a otras actividades, promoviendo así la tan ansiada diversificación productiva del país.
 

Conflictividad y sostenibilidad


Un tema sensible en el sector es la conflictividad social, que necesitaba un nuevo enfoque. Nuestra mirada enfatizó más el desarrollo integral de la región y no sólo el proyecto minero o energético aislado. Este enfoque de desarrollo genera más confianza, reduce los temores y genera mayor expectativa de beneficio real en la población. Pero requiere desarrollar iniciativas donde el Estado esté más presente, fomentando el diálogo, el entendimiento y el cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa, las comunidades y el propio Estado. Nos genera el reto de trabajar de manera multisectorial con otros sectores.
 
Hemos empezado a asegurar la presencia del Estado en las principales regiones donde se desarrolla la actividad minera-energética, ocupando espacios de información, aclarando dudas y preocupaciones, y generando confianza. En el 2018, instalamos 4 Comités de Gestión e Información Minero Energético que ya viene operando en Moquegua y con avances en Arequipa, Cajamarca y Apurímac. Ahora, realizamos un seguimiento técnico y social a los proyectos, no solo otorgando permisos, sino también velando por el cumplimento de los compromisos. Por ejemplo, en el caso de Moquegua, región donde se construye el proyecto Quellaveco, el Comité de Gestión facilitó la articulación con distintos sectores del Gobierno y promovió actividades en las que se capacitó y fomentó la actividad comercial de los comuneros de la zona de influencia de la futura operación. Este año crearemos otros 4 Comités de Gestión en Piura, Loreto, Ica y Puno.
 
Para institucionalizar las bases de este nuevo enfoque en el relacionamiento con las comunidades, hemos potenciado la Oficina General de Gestión Social (OGGS) del MEM, con una mirada proactiva y no reactiva como en el pasado. De esta manera, evitamos que cualquier incumplimiento de compromisos genere un conflicto.
 
Otra iniciativa relevante en nuestra gestión ha sido el Centro de Convergencia y Buenas Prácticas Minero Energéticas (Rimay). Se trata de un espacio trascendental en la minería, que busca compartir y replicar las buenas prácticas del sector y que ha dado lugar a un importante fruto: la propuesta de la Visión de la Minería al 2030, elaborada por destacados líderes del  sector privado, del Estado, de la sociedad civil y de la academia. No hay futuro sin una visión clara y ya la tenemos. En las próximas semanas, llevaremos esta iniciativa a las regiones para seguir consolidando la nueva Visión.  

Adicionalmente a las iniciativas detalladas, trabajamos en la masificación del gas natural y la electrificación rural para cerrar brechas y generar un mayor bienestar para los peruanos. Actualmente el gas llega a 3.2 millones de personas (848 mil hogares conectados). Para el 2021 la meta es alcanzar a 5.2 millones de personas (1.5 millones de conexiones). Asimismo, queremos dejar encaminado la cobertura al 100% de la electrificación rural. Para el 2019, nuestra meta es cubrir el 92.7%.

Otros dos ámbitos clave para consolidar la sostenibilidad y aceptación de la industria minero energética son la remediación de pasivos ambientales y la formalización. Respecto a la remediación, trabajamos en la identificación de pasivos ambientales, luego priorizaremos los pasivos de alto y muy alto riesgo para ejecutar acciones de mitigación, reaprovechamiento y cierre y, lo más importante, haremos un seguimiento proactivo a la ejecución de la remediación programada. Si no remediamos lo dañado en el pasado, mal podemos pensar en generar confianza en el futuro.

Hemos destinado mayores recursos para la remediación de pasivos ambientales: en el 2018, el monto fue de S/ 155 millones y en el 2019 la cifra aumentó a S/ 270 millones (S/ 190 millones para hidrocarburos y S/ 80 millones para minería). Entre el 2013 y el 2017 se invirtieron S/ 85 millones. 

Nuestro objetivo es fortalecer la gestión y proactividad en materia de remediación. Para este año tenemos 16 proyectos priorizados para remediar pasivos mineros en Cajamarca, Junín, Pasco, Huancavelica, Puno, La Libertad y Lima.

En el sector hidrocarburos, atenderemos 32 sitios impactados por la industria (Lote 192 y cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes y Tigre) con una inversión de S/ 190 millones. Trabajamos también en la identificación de pasivos que pueden ser reaprovechados, relaves mineros que tienen valor y que pueden reaprovecharse. 

A la par, seguimos firmes con nuestra meta de formalizar 10,000 mineros este año y completar en abril la entrega de 11,500 “carnés mineros”, que identifican a quienes se encuentran en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). 
 
Como se observa, y a pesar de algunas voces críticas, el enfoque que promovemos para impulsar la sostenibilidad del sector minero energético tiene metas ambiciosas pero realizables. Es un trabajo bastante arduo y esencialmente descentralizado, que requiere acciones de corto plazo pero también planeamiento de largo plazo, acorde con la naturaleza de las inversiones de este importante sector del país.
 
El gran desafío que tenemos por delante es fortalecernos como institución en lo administrativo, en la profesionalización de la carrera pública, cultura organizacional, mejores instalaciones, etc, para acompañar este nuevo enfoque.

Para finalizar, a pesar de los problemas de conflictividad reciente, en este primer año hemos podido seguir consolidando la imagen del Perú como plaza atractiva para la inversión, generando confianza tanto a nivel externo como interno. Nuestro siguiente gran paso es consolidar todas estas iniciativas puestas en marcha para hacerla sostenibles.

MINISTERIO
Francisco Ísmodes Mezzano Ministro de Energía y Minas

Abogado egresado de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Posee una trayectoria profesional de más de 25 años en el sector minero, liderando temas de buen gobierno corporativo, responsabilidad social, gestión, legal, planificación estratégica y proyectos diversos, que lo han llevado a conocer distintas regiones del Perú. Es graduado en el Programa de Desarrollo Gerencial de Harvard Business School (Estados Unidos) y cuenta con una maestría de Gerencia Social con Mención en Participación Ciudadana de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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